Preguntas Frecuentes

Preguntas frecuentes sobre reanimación cardiopulmonar (RCP)

El paro cardíaco se produce cuando el corazón deja de latir de forma inesperada e impide que la sangre rica en oxígeno llegue al cerebro y otros órganos. En algunos casos, esta situación es reversible con tratamiento inmediato y adecuado. La causa más frecuente es una arritmia maligna (fibrilación ventricular) o un ataque al corazón.

No, no es lo mismo. En el paro cardíaco, el corazón deja de latir de forma inesperada e impide que la sangre rica en oxígeno llegue al cerebro y otros órganos. En el ataque cardíaco, hay una reducción del aporte de sangre a una porción de corazón por la obstrucción de una o varias arterias coronarias. Un ataque cardíaco es una emergencia en la que se debe buscar atención médica inmediata y puede llevar a la muerte si no se actúa rápidamente.

La RCP solo con las manos se recomienda en víctimas adolescentes o adultos que hayan sufrido un paro cardíaco súbito. En estos casos, si el rescatador no está entrenado en dar ventilaciones de boca a boca o no se siente seguro de hacerlas adecuadamente deberá comprimir fuerte y rápido en el centro del pecho hasta que llegue la ambulancia.

Una persona necesita RCP cuando no responde al llamarla (está inconsciente) y no respira con normalidad (jadea o boquea) o no respira.

Sí. Aún con poco entrenamiento, cualquier persona puede realizar RCP solo con las manos en víctimas adolescentes o adultos que han hecho un paro cardíaco súbito.

Una persona necesita RCP si no responde cuando se la mueve (está inconsciente) y no respira con normalidad (jadea o boquea) o no respira. No obstante, si hubiera dudas sobre la respiración de la persona inconsciente que está siendo asistida, se deberá comenzar con la reanimación ya que no dañará a la persona que no la necesite.

Para que la RCP sea efectiva, se debe comprimir el tórax un mínimo de 5 cm y un máximo de 6 cm a una frecuencia no menor de 100 compresiones por minuto y no mayor de 120.

Las maniobras de RCP deben realizarse hasta que llegue la ambulancia, la persona se recupere o el rescatador se encuentre exhausto como para continuar. Siempre es conveniente alternar la realización de compresiones con otra persona entrenada para evitar agotarse.

La RCP no es en nada diferente en las personas que tienen dispositivos médicos implantados o antecedentes de procedimientos quirúrgicos en el corazón.

Durante la RCP, pueden dañarse costillas. Esto es un riesgo eventual secundario en una persona que está en un paro cardíaco.

No. La RCP dará más oportunidades de sobrevivir a quien se encuentra en paro cardiorrespiratorio.

La RCP comenzada a tiempo y complementada en pocos minutos con la asistencia de un desfibrilador externo automático dará más posibilidades de vivir a una víctima en paro cardiorrespiratorio. Sin embargo, no siempre
lograremos que esto ocurra debido a otros factores que intervienen en el proceso como, por ejemplo, las características de la enfermedad que lo llevó al problema.

Es muy poco probable que me contagie de alguna enfermedad durante la realización de RCP en condiciones habituales. No obstante, es recomendable seguir las recomendaciones de seguridad personal relacionadas con no entrar en contacto con sangre ni secreciones de la víctima y usar guantes siempre que sea posible.

Muchos países tienen legislaciones que protegen al ciudadano común que brinda ayuda de buena fe. En España prevalece la buna intencion del rescatador, frente a la negligencia en sus actos, así que estamos protegidos por ley.

Las víctimas de paro cardíaco pueden presentar movimientos similares a las respiraciones que se denominan respiraciones agónicas, jadeos o boqueos. Si bien parecen respiraciones, son aisladas y con una frecuencia menor que las respiraciones normales. Pueden ser también descriptas como ronquidos. Pueden confundir a los reanimadores, pero significan que la persona necesita de RCP.

La RCP debe ser continuada hasta que la persona se recupere, llegue la ambulancia o el rescatador se encuentre extenuado como para continuar y sin la posibilidad de que otro lo releve en su función.

En estos casos, deberé dejar a la víctima para llamar a la ambulancia y conseguir un DEA en el menor tiempo posible para volver y continuar con las maniobras.

Los desfibriladores externos automáticos o DEA son aparatos inteligentes que tienen indicaciones verbales y están diseñados para que cualquier persona con un mínimo entrenamiento o aún ninguno pueda usarlos. Simplemente se debe encenderlos y seguir las órdenes que da el aparato.

Se recomienda tener un DEA en aquellos lugares en los que exista riesgo de encontrar a personas que sufran una muerte súbita o en lugares de gran concentración de gente como, por ejemplo, aeropuertos, estadios deportivos, centros comerciales, lugares de cuidado de ancianos, centros escolares, etc.

No es posible hacer daños con un DEA ya que son aparatos que reconocen por sí solos la necesidad de dar una descarga y solamente la brindan cuando es necesario.